domingo, 11 de enero de 2015

Hymne à la Nuit de Rameau/Noyon

El Hymne à la Nuit es una pieza coral conocida en Francia y popularizada por la película Los chicos del coro. Dulzona, pero íntima y melancólica, esconde toda una historia que comienza con la ópera Hipólito y Aricia de Jean-Philippe Rameau (1733) y que culmina con el compositor Joseph Noyon y una nueva letra a cargo de Édouard Sciortino en el siglo XX.

Esperanza. Georges Frederic Watts (1886).
Tate National Gallery, Londres.
FICHA TÉCNICA

Obra: Hymne á la Nuit.
Autor: Jean-Philippe Rameau (Dijon, Francia, 1683 - París, 1764). Preparado por Joseph Noyon (Cherburgo, Francia, 1888 - Boulogne-Billancourt, 1962). El texto es de Èdouard Sciortino (1893 - 1979).
Duración: 3 minutos, aprox.
Discografía propuesta: Pequeños Cantores de San Marcos de la Basílica de Nuestra Señora de Fourvière (Lyon), dirigidos por Bruno Coulais. Grabación realizada para la película Los chicos del coro (2004).











LOS CHICOS DEL CORO


Portada del disco de la banda sonora.
Dado que la película Los chicos del coro (Christophe Barratier, 2004) es ampliamente conocida y que, en gran medida, ha contribuido a popularizar en España la obra de esta semana, lo más fácil es empezar por ésta. La idea vino del propio Barratier, hombre polifacético (no sólo es director de cine sino también productor, guionista, guitarrista, compositor y letrista), quien para su primer largometraje quiso abordar una historia musical. Para ello se inspiró y adquirió los derechos de un film anterior, La jaula de los ruiseñores (John Dréville, 1945). El guión fue escrito en colaboración con Philippe Lopes-Curval, pero no intervino en la composición de la banda sonora (aunque escribió las letras de las canciones), trabajo que asumió el violinista y pianista Bruno Coulais.

Es razonable pensar que Barratier dio a Coulais instrucciones bastante aproximadas de lo que quería o que incluso le encomendara específicamente la tarea conociendo su estilo de composición. Coulais, que aspiraba a convertirse en compositor de música clásica y que durante épocas hubo de dedicarse a componer bandas sonoras para la televisión, sorprendió al mundo con la belleza de la partitura de Los chicos del coro, logrando el Premio César a la mejor banda sonora y el Óscar a la mejor canción (Vois sur ton chemin) y una fama bien merecida. Ahora bien, no toda la música que suena en la película es de Coulais.

Vayamos a una escena de la película: la Condesa, benefactora de El fondo del estanque, el internado en el que se desarrolla la película, acude a la institución a escuchar el maravilloso coro del que le han hablado. Cuando todo está dispuesto, pregunta qué van a cantar al artífice, el genial pero un tanto ensoñador y utópico Clément Mathieu. Éste le responde: La Nuit, de Rameau. La Condesa hace un comentario de aprobación, denotando conocer la obra. Veamos la escena:


Pues bien, la obra poco, muy poco, tiene que ver con el original, pero tampoco es una creación de la película. Vayamos a los orígenes.

HIPÓLITO Y ARICIA DE RAMEAU

Rameau en un grabado.
Jean-Philippe Rameau es un compositor francés del siglo XVIII del que poco ha llegado a las salas de conciertos de hoy (y lo que ha llegado es gracias a la recuperación debida al movimiento historicista en los últimos veinte años) y del que casi menos sabemos con exactitud. El hecho de desempeñar su oficio en la Corte francesa con un estilo musical nuevo pero bastante recargado, timidamente evolucionado respecto de las fórmulas barrocas, frente a una Centroeuropa más innovadora en planteamiento, pudo motivar su rápido olvido.

Rameau no compuso ópera hasta casi los cincuenta años, con Hipólito y Aricia (1733), de temática mitológica, con libreto de Simon-Joseph Pellegrin. De esta ópera procede el original de Hymne à la nuit, concretamente de un dúo de sacerdotisas de Diana en la escena tercera del primer acto de la ópera, alternado con el coro. Lo escucharemos incluyendo la introducción orquestal, no utilizada en la forma definitiva del Himno:


En general esta ópera gozó de bastante éxito en vida del compositor, con varias reposiciones en las que su autor aprovechó para efectuar retoques. Actualmente la obra es una rareza. Consultando www.operabase.com (una útil fuente dónde están reseñados todos los teatros con temporada de ópera estable y gran variedad de estadísticas de títulos, compositores y elencos), en el periodo 2005-2010 se interpretó en cinco ocasiones (entendiendo por cada una un teatro y un grupo de fechas determinado, pudiendo ser una o varias funciones). El 2013 fue especialmente beneficioso para la obra, pues pudo escucharse en cuatro lugares: Burdeos, Versalles, Budapest y Glyndebourne, si bien sólo en este último Festival pudo verse representada, ya que en las otras tres ciudades fue en versión concierto. En 2014 no figura ninguna interpretación.

JOSEPH NOYON Y EL HYMNE À LA NUIT

Joseph Noyon
Joseph Noyon es un músico francés especializado en composiciones religiosas nacido en Cherburgo en 1888. Inició sus estudios musicales de órgano y música sacra adscrito a la Basílica de la Trinidad de su ciudad natal. En 1904 marchó a la Escuela Niedermeyer de París y en 1914 ganó el Grand Prix de Roma. A lo largo de su carrera desempeñó el puesto de Maestro de Capilla en varias iglesias francesas y fue director del Coro de la Radiodifusión francesa. En su haber tiene más de 400 obras, la mayoría sacras. Entre ellas, por su repercusión institucional, merecen destacarse las que el Carmelo le encargó para la canonización de Santa Teresa de Lisieux, Doctora de la Iglesia, y la Cantata en honor de San Juan Bautista de la Salle.

Su Hymne à la Nuit supone una transformación radical respecto del original: utiliza la melodía principal, pero con un tempo mucho más reposado y suprimiendo el ritmo sincopado, se armoniza a cuatro voces mixtas a capella y se estructura en estrofas con un solo en la sección central, encomendada a una voz aguda (bien femenina -soprano-, bien masculina -tenor-, encontrando una u otra opción indistintamente). La letra fue totalmente cambiada en intención y contenido, obra de Édouard Sciortino. Su labor da como resultado lo siguiente (debajo está la letra traducida):

 
FRANCÉS
ESPAÑOL

Ô Nuit ! Viens apporter à la terre
Le calme enchantement de ton mystère.
L'ombre qui t'escorte est si douce,
Si doux est le concert de tes voix
chantant l'espérance,
Si grand est ton pouvoir transformant tout
en rêve heureux.

Ô Nuit ! Ô laisse encore à la terre
Le calme enchantement de ton mystère.
L'ombre qui t'escorte est si douce,
Est-il une beauté aussi belle que le rêve?
Est-il de vérité plus douce que l'espérance?


¡O Noche! Vienes a traer a la tierra
el tranquilo encanto de tu misterio.
La sombra que te acompaña es tan dulce,
tan dulce es el concierto de tus voces 
cantando la esperanza,
tan grande es tu poder transformándolo todo en sueño feliz.

¡O Noche! Deja otra vez en la tierra
el tranquilo encanto de tu misterio.
La sombra que te acompaña es tan dulce,
¿Es una belleza tan bonita como el sueño?
¿Es verdaderamente más dulce que la esperanza?

ESPERANZA, CHICOS DEL CORO, ESCOLANÍAS...

En esta sección final hablaremos un poco de todo. De lo que el compositor-arreglista y el autor del poema quisieron transmitir, algunas coincidencias (casuales o deliberadas) entre la obra y la película y de las escolanías (coros de niños) y cómo funcionan y qué hay de realista y qué hay de imaginación en la película. También hablaremos de algunas curiosidades musicales de la película.
Mientras seguimos leyendo, vamos a escuchar otra versión: las cuatro voces mixtas, pero con un solo cantante por voz. El resultado es muy interesante, al ganar en transparencia:


¿POR QUÉ LA NUIT?

No he podido encontrar el dato de si incluir la Nuit en la película se le ocurrió a Barratier, al tener conocimientos musicales, o a Coulais. Dado que a Coulais le fue encomendado componer la banda sonora, es poco probable que decidiera introducir una obra que no sólo no era de su propia cosecha, sino de una belleza especial que facilmente podía competir con su propio trabajo. Al final la obra se integra plenamente en el trabajo de Coulais, o mejor debieramos decir que el trabajo de Coulais consigue tener la calidad suficiente como para encajar con la Nuit (lo cual es decir mucho), pero decidir incluirla en la película antes de que Coulais compusiera las demás piezas suponía dejar el listón muy alto.

Más allá de la unidad de estilo que tiene toda la banda sonora, la Nuit tiene una significación especial como canto a la esperanza, la esperanza de unos chicos que están en el fondo del estanque, que lo tienen muy difícil no sólo por su situación actual, en ese 1949 que arrastra las consecuencias personales de la II Guerra Mundial, sino porque nadie cree en ellos. Hasta que llega Mathieu y se empeña en sacar de ellos un canto, alegoría del sacar de ellos lo mejor de sí mismo.

El hecho de tener un solo en la sección central resulta también apropiado para resaltar la historia de Pierre Morange, el chico aventajado con tópico de rebeldía incluido, y al que, tras cierta soberbia, Mathieu decide suprimirle el solo diciendo "sólo es un solo".

¿UN PARALELISMO ENTRE JOSEPH NOYON Y CLÉMENT MATHIEU?

Noyon fue un compositor y organista que se fue forjando poco a poco, con un gran número de pequeños trabajos, fundamentalmente de música religiosa para coro y alejado de cualquier tipo de estrellato fácil. Si recordamos la película, cuando llega Mathieu los chicos le fisgan sus pertenecias y encuentran una carpeta con partituras, saliendo entre ellas diversas composiciones sacras.

¿ES TAN FÁCIL DIRIGIR UNA ESCOLANÍA?

Cuando Nikolaus Harnoncourt y Gustav Leondhart iniciaron la tarea en 1971 de grabar todas las cantatas religiosas de Bach codo con codo con criterios historicistas, decidieron emplear niños para las voces agudas en lugar de mujeres, buscando recuperar lo más posible la sonoridad original. Terminado el proyecto en 1990, la tarea había resultado una odisea, no sólo por la gran cantidad de obras, sino también por diversas cuestiones técnicas, entre ellas los niños. Las escolanías tienen una tradición que se remonta a la Baja Edad Media, pero las necesidades musicales de los siglos XIX y XX motivaron una progresiva reducción, surgiendo otras nuevas en las últimas décadas del siglo XX debido al auge del movimiento historicista y a que coros prestigiosos las han fundado como filiales, obteniendo una cantera profesionalizada. Y no es una tarea nada fácil. Aunque se dice que los niños son como esponjas, el oído es algo que se va madurando, como también la comprensión musical. La voz infantil tiene una duración muy limitada, lo que motiva una continua renovación de la plantilla que poco favorece la estabilidad. Además, si la voz hay que cuidarla, mucho más la de un niño, por cuanto está en crecimiento. En España, buena parte de nuestras catedrales cuentan con escolanía, algunas con gran tradición histórica, otras más recientes y otras en proyecto. Para conocer su funcionamiento, repasaremos tres típicas de gran prestigio.

Los Seises de la Catedral de Toledo.
La formación de este tipo más antigua en España es la Escolanía de la Catedral de Toledo, que se remonta al siglo XII, popularmente conocida como Los Seises. Los escolanos vivían en la Catedral, hasta que en 1552 se funda el Colegio de Nuestra Señora de Infantes, institución que hasta hoy se ocupa de la educación de los niños. Al frente de la instritución educativa se encuentra el propio Arzobispo, que ostenta la categoría de Rector, con un Vicerrector que se ocupa de la dirección diaría y un Maestro de Música. El actual es Ángel José Redondo. Hoy el régimen del colegio es abierto y, además de los escolanos, cualquier niño puede ser matriculado en él. Para descargar de trabajo a los chavales, hay dos escolanías de cincuenta niños cada una, que atienden los oficios en la Catedral y el programa de conciertos con arreglo a una distribución por semanas.

S. M. Felipe VI se hace una foto con los escolanos
del Monasterio de San Lorenzo del Escorial.
Con un prestigio sólido, la Escolanía del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial fue fundada por Felipe II en 1567. Actualmente mantiene un alto nivel, con importantes pruebas selectivas y cincuenta plazas. Sus integrantes tienen de 9 a 15 años y están internos en el Monasterio, aunque las clases ordinarias las reciben en el Colegio Alfonso XII de la localidad (recibiendo por ello beca). Su formación incluye piano, lenguaje musical e Historia de la Música. El director actual es el Padre José María Herranz.

La Escolanía de la Basílica del Valle de los Caídos fue fundada en 1958 y mantiene una sólida formación musical. La componen cincuenta niños de 9 a 14 años, internos en la Abadía Benedictina. Además de la formación académica y de la coral, han de estudiar uno o dos instrumentos y música de cámara. Es la
Escolanía de la Basílica del Valle de los Caídos.
única escolanía de España que canta gregoriano todos los días del curso académico, además de la polifonía habitual. La dirección de la formación está unida al cargo de Maestro de Capilla y en la actualidad la ostenta el Padre Pedro Alberto Sánchez. Es la agrupación española de este tipo que más giras ha realizado por el extranjero y un mayor número de discos ha grabado (más de treinta). En 2013 se fundó la agrupación Nova Schola, que acoge cantores de 15 a 17 años procedentes de la Escolanía y a cuyo frente se encuentra el Padre Juan Pablo Rubio. En tan breve trayectoria aún le falta ganarse el prestigio.

Vistos estos ejemplos es fácil deducir que no es nada fácil dirigir una escolanía y que requiere mucho trabajo por parte de quien toma las riendas y buenas capacidades por parte del escolano. El cine es otra película.

¿CÓMO SELECCIONARON A LOS CHICOS DEL CORO?

Los Pequeños Cantores de San Marcos.
Cuando se inició el proyecto, la productora anunció que buscaba una escolanía para la película. La mayoría de escolanías de Francia concurrieron a la prueba y la elegida fueron los Pequeños Cantores de San Marcos de Lyon, una escolanía fundada en 1986 por Nicolás Porte y que desde 1995 está adscrita a la Basílica de Nuestra Señora de Fourvière.

Se trata de una escolanía mixta (las anteriores son masculinas), compuesta por entre 75 y 80 niños de 10 a 15 años. Todos están escolarizados en el Colegio San Marcos de la Lyon.

Basílica de Nuestra Señora de Fourvière (Lyon).
Los niños que actúan en la película son todos actores, doblados en las canciones por la Escolanía, salvo el solista que interpreta el papel de Pierre Morange, que es Jean-Pierre Maunier. Poseedor de una voz sobresaliente, heredada de su padre (quien fue escolano de los Pequeños Cantores de San Rafael), pasó a la tesitura de tenor, si bien actualmente se encuentra más centrado en su carrera como actor. Antes de que le cambiara la voz, grabó el Concierto para voz del compositor Christian Saint-Preux (París, 1950), con la particularidad de que el propio compositor lo arregló para dos voces, cantándolo con la hija de éste, Clémence Saint-Preux, dos años mayor que nuestro cantante.

La película supuso la difusión internacional de los Cantores, los cuales se han convertido, por sus discos y sus giras regulares, en una de las escolanías más populares a nivel mundial. Su página web es www.lespetitschanteurs.com.



1 comentario:

  1. Una obra preciosa, y la película también es muy buena. Ya no sé ni cuántas veces la he visto...

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