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domingo, 25 de enero de 2015

Karelia de Jean Sibelius (II)

Continuamos la escucha de Karelia de Jean Sibelius. La semana pasada hablamos de cómo nuestro compositor se fue introduciendo en la estética nacionalista de una Finlandia dependiente del Imperio Rusio y escuchamos la primera parte de la obra, esa Karelia primitiva y medieval. Esta semana continuamos donde lo dejamos.

La leyenda de Aino (detalle). 
Akseli Gallen-Kallela,  
Museo Ateneum de Helsinki.
FICHA TÉCNICA

Obra: Karelia.
Compositor: Jean Sibelius (Hämmeenlinna, Gran Ducado de Finlandia, Imperio Ruso, 1865 - Järvenpää, Finlandia, 1957).
Año de composición: 1893.
Estreno: El 13 de noviembre de 1893, en Viipuri. El compositor dirigió a la Orquesta de la Sociedad Filarmónica.
Versión actual: En 1997, Jouni Kaipanen (n. 1956) reconstruyó la obra, siendo la versión actualmente interpretada.
Duración: 45 minutos, aprox.
Discografía propuesta: Tuomas Ollila dirigiendo a la Orquesta Filarmónica y Coro de Tampere. Tellu Virkkala (soprano), Anna-Kaisa Liedes (soprano), Juha Kotilainen (barítono), Ondine (1998).











AVANZANDO EN LA HISTORIA DE KARELIA

La semana pasada escuchamos la primera parte de la obra. Después de una obertura donde Sibelius nos dibujaba diversos temas de corte folclórico, la música nos describió diversos episodios, desde los primitivos cantos rúnicos a la construcción del castillo de Viipuri o la recaudación de impuestos por Narimont, Duque de Lituania. Tras el animado intermedio, se abre la segunda parte, con el cuarto cuadro.

Karl Knutsson deja el castillo de Viipuri para participar en la elección 
del rey de Suecia, Severin Falkman (1880-1886).
Palacio Presidencial (Helsinki).

La música describe una escena palaciega en el castillo de Viipuri en 1446. El edificio es la corte de Karl Knutsson, Margrave desde 1442 y que en 1448 ascendería al trono como Carlos VIII de Suecia y, un año más tarde, rey de Noruega. El motivo único, de ritmo reposado alternado con otro algo más danzable permite construir el ambiente idóneo. El movimiento enlaza con uno de los pasajes que más entusiasmo despertó el día del estreno: la Balada, encomendada al barítono. Cuentan las crónicas que el estreno no se caracterizó por el silencio absoluto, más por asombro y ganas de comentar la jugada que por aburrimiento. Al público le iba entusiasmando cada escena y hacía oír sus comentarios, pero al llegar la Balada, interpretada en aquella ocasión por el barítono Kruskopf, se hizo el silencio. La pieza está pensada como una melodía que un cantor interpreta para entretener a la Corte. Su texto procede de una canción folclórica, La danza de la arboleda en floración y cuenta la historia de un paje que cabalga en un caballo gris hasta llegar a un paraje con árboles en flor y doncellas danzando.

El quinto cuadro nos lleva a 1580, a la conquista de la ciudad de Käkisalmi. Las crónicas relatan que en el estreno hubo fuegos artificiales para emular el ruido de la contienda. Por desgracia, hoy la pieza nos ha llegado sin las parte de la cuerda grave, lo que le priva de parte del efecto. Las reconstrucciones han salvado la pieza, no demasiado larga, como buenamente han podido.

Tras él, un segundo intermedio musical, número que ha trascendido por su aire animado y folclórico, casi de marcha (la indicación de tempo es Alla marcia).


El sexto cuadro representa el cerco al castillo de Viipuri por parte del ejército ruso en 1710. En forma fugada y con reminiscencias en la sección central del tema del tercer cuadro, ha llegado hasta nuestros días con la orquestación incompleta, faltando las partes del cello y del contrabajo y parte de la de la viola, reconstruidas en la versión que escuchamos.


Maamme, en una edición de   
Las historias del Alférez Stahl.
El séptimo cuadro lleva por título La reunión de la Vieja Finlandia con el resto de Finlandia, rememorando la anexión de Finlandia al Imperio Ruso en 1811 como un Gran Ducado, provocando que todo el territorio, aun cuando no tuviera independencia, estuviera unido (tras la conquista de Viipuri por los rusos en 1710 la zona había quedado dividida en dos). Enlaza con el octavo, donde el compositor utilizó la melodía del Vart land (Nuestra tierra, en sueco, traducido como Maamme en finés) de Frederik Pacius. Se trata de una composición de 1848 sobre un poema de Johan Ludvig Runeberg contenido en el Prólogo de Las historias del Alférez Stahl, obra que describe los eventos de la Guerra contra el Imperio Ruso previa a la anexión. En la época que nos ocupa se había convertido en el himno oficioso de la independencia, y cuando Finlandia la consiguió, se convirtió en himno nacional. Aunque en la versión que vamos a escuchar tiene coro, se trata de un añadido de la reconstrucción. Sibelius no dispuso ninguna intervención coral en la obra, probablemente para no cargar de elementos accesorios la representación, pero el día del estreno, cuando comenzó a sonar el fragmento, el público comenzó a cantar la letra, por lo que Kaipanen consideró conveniente introducir una armonización en la reconstrucción.


EL RESULTADO

Aunque Sibelius contase después que el estreno no había sido de su agrado por los cuchicheos y comentarios del público, que no siguieron con religioso silencio la representación, lo cierto es que la obra resultó un éxito. El empleo de melodías populares y la temática patriótica fueron ingredientes indispensables para ello.

Sibelius en un billete de 100 marcos finlandeses,
la moneda anterior al euro.

Tras el estreno el 13 de noviembre de 1893, se volvió a representar el 18. Al día siguiente, Sibelius dirigió en un concierto en Helsinki con la misma orquesta que había estrenado la obra, tres extractos: el primer intermedio, el cuarto cuadro y el segundo intermedio, bajo las denominaciones de Intermezzo - Balada - Alla marcia. Como el cuarto cuadro tiene barítono solista, el papel es encomendado al corno inglés.

No está muy claro el por qué del proceder de Sibelius, y desde luego no nos parece lo más probable que hubiese quedado desencantado del resultado. Se ha apuntado que quizás su amigo, el compositor y director de orquesta Robert Kajanus, le propusiera extractar los fragmentos más populares para interpretarlos en sala de conciertos. Ciertamente, fue Kajanus el que más divulgó esta Suite, que circuló los primeros años con diversos nombres: Suite para orquesta, Suite sobre motivos históricos y finalmente Suite Karelia.

También la Obertura de la obra tuvo su particular viaje en el catálogo del compositor. Consta que en un concierto de 23 de noviembre del mismo año, Sibelius añadió la Obertura, pero ésta pronto siguió un camino diferente cuando tuvo algunos pequeños retoques en 1906 y la qudó numerada con el 10 del catálogo, mientras que el opus 11 quedó integrado exclusivamente por la Suite.

El manuscrito de la obra completa quedó en manos de Kajanus, no siendo devuelto al compositor hasta 1936, tres años después de la muerte de éste. Como ya contamos la semana pasada, Sibelius lanzó al fuego el ejemplar en los años cuarenta del siglo XX. Afortunadamente, las particellas pudieron obtenerse de los archivos, ensamblándolas Kalevi Kuosa en 1965, si bien fragmentos dispersos de la cuerda grave o la flauta en varias partes hacían impracticable la interpretación. Ya en 1997 se presentaron las reconstrucciones de Jouni Kaipanen y Kalevi Aho.

TRANSCRIPCIONES 

La popularidad de la Suite motivó las transcripciones para piano (debida a Otto Taubmann) y piano a cuatro manos (Karl Ekman) en vida de Sibelius. Escuchemos el primer intermedio en la transcripción para piano (en la Suite, primer movimiento):


ANÉCDOTAS

DE APOYO A RIVALIDAD

Robert Kajanus
Como hemos venido contando, Robert Kajanus apoyó decididamente a Sibelius. Nueve años mayor que él, no sólo difundió Karelia en su transformación en Suite, sino que ya en 1878 había dirigido una obra de juventud, Leevi Madetoja. Pero en 1896 ambos disputaron una cátedra en la Universidad de Helsinki de la que salió triunfador. Sibelius no se lo tomó muy bien y comenzó a ser muy crítico con todo lo que su rival hacía o decía.

En 1900 la Orquesta de la Sociedad Filarmónica llevó a cabo una gira por Europa que culminaría en París, con motivo de los actos de la Exposición Universal, y donde fueron llamados los dos. Si consideramos que el que tenía el reconocimiento institucional era Kajanus, para Sibelius fue ganarle media partida.
En 1906, Sibelius dedica a Kajanus su obra La hija de Pohjola. Por su parte, Kajanus funda en 1919 el Festival de Música Nórdica, cuya primera edición tuvo lugar en Copenaghe y donde invitó a Sibelius. Muestra de simpatía que queda indiscutidamente probada cuando, en los años treinta, graba con la Orquesta Sinfónica de Londres varias de las sinfonías de Sibelius en los primeros años de la industria discográfica.

La realidad tal vez sea que ambos eran complementarios: si bien desempañaban las labores de compositor y director, Sibelius merece el reconocimiento como compositor y Kajanus como director.

El texto de Vart land en el monumento
a Runeberg en Helsinki.

EL HIMNO DE FINLANDIA

Como ya hemos dicho, el himno nacional de Finlandia es el Vart land (en sueco) o Maamme (en finés), compuesto por Frederik Pacius sobre un poema de  Johan Luvdig Runeberg. Esta composición actualmente es objeto de crítica en base a argumentos históricos y literarios: la versión original sueca del poema alude a "nuestro lugar en el Norte", introduciéndose la alusión a Finlandia en la versión en finés. Además, Pacius era alemán (si bien vivió gran parte de su vida en Finlandia) y Runeberg era sueco-finés, si bien fue un gran defensor de la causa. Además, el himno de Estonia utiliza como base la misma composición de Pacius, con una letra muy similar.

La alternativa propuesta ha sido el arreglo que Sibelius hizo años después de un tema extraído de su poema sinfónico Finlandia (1899) y titulado, precisamente Finlandia: himno. Esta adaptación fue realizada para coro, añadiéndole letra Wainö Sola primero y después Veikko Antero Koskenniemi en 1940. La Constitución finesa de 1918 no recogió disposición alguna referente al himno, probablemente porque en aquél momento no había discusión en que debía ser Vart land, por su tradición en el movimiento nacionalista.

domingo, 11 de enero de 2015

Hymne à la Nuit de Rameau/Noyon

El Hymne à la Nuit es una pieza coral conocida en Francia y popularizada por la película Los chicos del coro. Dulzona, pero íntima y melancólica, esconde toda una historia que comienza con la ópera Hipólito y Aricia de Jean-Philippe Rameau (1733) y que culmina con el compositor Joseph Noyon y una nueva letra a cargo de Édouard Sciortino en el siglo XX.

Esperanza. Georges Frederic Watts (1886).
Tate National Gallery, Londres.
FICHA TÉCNICA

Obra: Hymne á la Nuit.
Autor: Jean-Philippe Rameau (Dijon, Francia, 1683 - París, 1764). Preparado por Joseph Noyon (Cherburgo, Francia, 1888 - Boulogne-Billancourt, 1962). El texto es de Èdouard Sciortino (1893 - 1979).
Duración: 3 minutos, aprox.
Discografía propuesta: Pequeños Cantores de San Marcos de la Basílica de Nuestra Señora de Fourvière (Lyon), dirigidos por Bruno Coulais. Grabación realizada para la película Los chicos del coro (2004).











LOS CHICOS DEL CORO


Portada del disco de la banda sonora.
Dado que la película Los chicos del coro (Christophe Barratier, 2004) es ampliamente conocida y que, en gran medida, ha contribuido a popularizar en España la obra de esta semana, lo más fácil es empezar por ésta. La idea vino del propio Barratier, hombre polifacético (no sólo es director de cine sino también productor, guionista, guitarrista, compositor y letrista), quien para su primer largometraje quiso abordar una historia musical. Para ello se inspiró y adquirió los derechos de un film anterior, La jaula de los ruiseñores (John Dréville, 1945). El guión fue escrito en colaboración con Philippe Lopes-Curval, pero no intervino en la composición de la banda sonora (aunque escribió las letras de las canciones), trabajo que asumió el violinista y pianista Bruno Coulais.

Es razonable pensar que Barratier dio a Coulais instrucciones bastante aproximadas de lo que quería o que incluso le encomendara específicamente la tarea conociendo su estilo de composición. Coulais, que aspiraba a convertirse en compositor de música clásica y que durante épocas hubo de dedicarse a componer bandas sonoras para la televisión, sorprendió al mundo con la belleza de la partitura de Los chicos del coro, logrando el Premio César a la mejor banda sonora y el Óscar a la mejor canción (Vois sur ton chemin) y una fama bien merecida. Ahora bien, no toda la música que suena en la película es de Coulais.

Vayamos a una escena de la película: la Condesa, benefactora de El fondo del estanque, el internado en el que se desarrolla la película, acude a la institución a escuchar el maravilloso coro del que le han hablado. Cuando todo está dispuesto, pregunta qué van a cantar al artífice, el genial pero un tanto ensoñador y utópico Clément Mathieu. Éste le responde: La Nuit, de Rameau. La Condesa hace un comentario de aprobación, denotando conocer la obra. Veamos la escena:


Pues bien, la obra poco, muy poco, tiene que ver con el original, pero tampoco es una creación de la película. Vayamos a los orígenes.

HIPÓLITO Y ARICIA DE RAMEAU

Rameau en un grabado.
Jean-Philippe Rameau es un compositor francés del siglo XVIII del que poco ha llegado a las salas de conciertos de hoy (y lo que ha llegado es gracias a la recuperación debida al movimiento historicista en los últimos veinte años) y del que casi menos sabemos con exactitud. El hecho de desempeñar su oficio en la Corte francesa con un estilo musical nuevo pero bastante recargado, timidamente evolucionado respecto de las fórmulas barrocas, frente a una Centroeuropa más innovadora en planteamiento, pudo motivar su rápido olvido.

Rameau no compuso ópera hasta casi los cincuenta años, con Hipólito y Aricia (1733), de temática mitológica, con libreto de Simon-Joseph Pellegrin. De esta ópera procede el original de Hymne à la nuit, concretamente de un dúo de sacerdotisas de Diana en la escena tercera del primer acto de la ópera, alternado con el coro. Lo escucharemos incluyendo la introducción orquestal, no utilizada en la forma definitiva del Himno:


En general esta ópera gozó de bastante éxito en vida del compositor, con varias reposiciones en las que su autor aprovechó para efectuar retoques. Actualmente la obra es una rareza. Consultando www.operabase.com (una útil fuente dónde están reseñados todos los teatros con temporada de ópera estable y gran variedad de estadísticas de títulos, compositores y elencos), en el periodo 2005-2010 se interpretó en cinco ocasiones (entendiendo por cada una un teatro y un grupo de fechas determinado, pudiendo ser una o varias funciones). El 2013 fue especialmente beneficioso para la obra, pues pudo escucharse en cuatro lugares: Burdeos, Versalles, Budapest y Glyndebourne, si bien sólo en este último Festival pudo verse representada, ya que en las otras tres ciudades fue en versión concierto. En 2014 no figura ninguna interpretación.

JOSEPH NOYON Y EL HYMNE À LA NUIT

Joseph Noyon
Joseph Noyon es un músico francés especializado en composiciones religiosas nacido en Cherburgo en 1888. Inició sus estudios musicales de órgano y música sacra adscrito a la Basílica de la Trinidad de su ciudad natal. En 1904 marchó a la Escuela Niedermeyer de París y en 1914 ganó el Grand Prix de Roma. A lo largo de su carrera desempeñó el puesto de Maestro de Capilla en varias iglesias francesas y fue director del Coro de la Radiodifusión francesa. En su haber tiene más de 400 obras, la mayoría sacras. Entre ellas, por su repercusión institucional, merecen destacarse las que el Carmelo le encargó para la canonización de Santa Teresa de Lisieux, Doctora de la Iglesia, y la Cantata en honor de San Juan Bautista de la Salle.

Su Hymne à la Nuit supone una transformación radical respecto del original: utiliza la melodía principal, pero con un tempo mucho más reposado y suprimiendo el ritmo sincopado, se armoniza a cuatro voces mixtas a capella y se estructura en estrofas con un solo en la sección central, encomendada a una voz aguda (bien femenina -soprano-, bien masculina -tenor-, encontrando una u otra opción indistintamente). La letra fue totalmente cambiada en intención y contenido, obra de Édouard Sciortino. Su labor da como resultado lo siguiente (debajo está la letra traducida):

 
FRANCÉS
ESPAÑOL

Ô Nuit ! Viens apporter à la terre
Le calme enchantement de ton mystère.
L'ombre qui t'escorte est si douce,
Si doux est le concert de tes voix
chantant l'espérance,
Si grand est ton pouvoir transformant tout
en rêve heureux.

Ô Nuit ! Ô laisse encore à la terre
Le calme enchantement de ton mystère.
L'ombre qui t'escorte est si douce,
Est-il une beauté aussi belle que le rêve?
Est-il de vérité plus douce que l'espérance?


¡O Noche! Vienes a traer a la tierra
el tranquilo encanto de tu misterio.
La sombra que te acompaña es tan dulce,
tan dulce es el concierto de tus voces 
cantando la esperanza,
tan grande es tu poder transformándolo todo en sueño feliz.

¡O Noche! Deja otra vez en la tierra
el tranquilo encanto de tu misterio.
La sombra que te acompaña es tan dulce,
¿Es una belleza tan bonita como el sueño?
¿Es verdaderamente más dulce que la esperanza?

ESPERANZA, CHICOS DEL CORO, ESCOLANÍAS...

En esta sección final hablaremos un poco de todo. De lo que el compositor-arreglista y el autor del poema quisieron transmitir, algunas coincidencias (casuales o deliberadas) entre la obra y la película y de las escolanías (coros de niños) y cómo funcionan y qué hay de realista y qué hay de imaginación en la película. También hablaremos de algunas curiosidades musicales de la película.
Mientras seguimos leyendo, vamos a escuchar otra versión: las cuatro voces mixtas, pero con un solo cantante por voz. El resultado es muy interesante, al ganar en transparencia:


¿POR QUÉ LA NUIT?

No he podido encontrar el dato de si incluir la Nuit en la película se le ocurrió a Barratier, al tener conocimientos musicales, o a Coulais. Dado que a Coulais le fue encomendado componer la banda sonora, es poco probable que decidiera introducir una obra que no sólo no era de su propia cosecha, sino de una belleza especial que facilmente podía competir con su propio trabajo. Al final la obra se integra plenamente en el trabajo de Coulais, o mejor debieramos decir que el trabajo de Coulais consigue tener la calidad suficiente como para encajar con la Nuit (lo cual es decir mucho), pero decidir incluirla en la película antes de que Coulais compusiera las demás piezas suponía dejar el listón muy alto.

Más allá de la unidad de estilo que tiene toda la banda sonora, la Nuit tiene una significación especial como canto a la esperanza, la esperanza de unos chicos que están en el fondo del estanque, que lo tienen muy difícil no sólo por su situación actual, en ese 1949 que arrastra las consecuencias personales de la II Guerra Mundial, sino porque nadie cree en ellos. Hasta que llega Mathieu y se empeña en sacar de ellos un canto, alegoría del sacar de ellos lo mejor de sí mismo.

El hecho de tener un solo en la sección central resulta también apropiado para resaltar la historia de Pierre Morange, el chico aventajado con tópico de rebeldía incluido, y al que, tras cierta soberbia, Mathieu decide suprimirle el solo diciendo "sólo es un solo".

¿UN PARALELISMO ENTRE JOSEPH NOYON Y CLÉMENT MATHIEU?

Noyon fue un compositor y organista que se fue forjando poco a poco, con un gran número de pequeños trabajos, fundamentalmente de música religiosa para coro y alejado de cualquier tipo de estrellato fácil. Si recordamos la película, cuando llega Mathieu los chicos le fisgan sus pertenecias y encuentran una carpeta con partituras, saliendo entre ellas diversas composiciones sacras.

¿ES TAN FÁCIL DIRIGIR UNA ESCOLANÍA?

Cuando Nikolaus Harnoncourt y Gustav Leondhart iniciaron la tarea en 1971 de grabar todas las cantatas religiosas de Bach codo con codo con criterios historicistas, decidieron emplear niños para las voces agudas en lugar de mujeres, buscando recuperar lo más posible la sonoridad original. Terminado el proyecto en 1990, la tarea había resultado una odisea, no sólo por la gran cantidad de obras, sino también por diversas cuestiones técnicas, entre ellas los niños. Las escolanías tienen una tradición que se remonta a la Baja Edad Media, pero las necesidades musicales de los siglos XIX y XX motivaron una progresiva reducción, surgiendo otras nuevas en las últimas décadas del siglo XX debido al auge del movimiento historicista y a que coros prestigiosos las han fundado como filiales, obteniendo una cantera profesionalizada. Y no es una tarea nada fácil. Aunque se dice que los niños son como esponjas, el oído es algo que se va madurando, como también la comprensión musical. La voz infantil tiene una duración muy limitada, lo que motiva una continua renovación de la plantilla que poco favorece la estabilidad. Además, si la voz hay que cuidarla, mucho más la de un niño, por cuanto está en crecimiento. En España, buena parte de nuestras catedrales cuentan con escolanía, algunas con gran tradición histórica, otras más recientes y otras en proyecto. Para conocer su funcionamiento, repasaremos tres típicas de gran prestigio.

Los Seises de la Catedral de Toledo.
La formación de este tipo más antigua en España es la Escolanía de la Catedral de Toledo, que se remonta al siglo XII, popularmente conocida como Los Seises. Los escolanos vivían en la Catedral, hasta que en 1552 se funda el Colegio de Nuestra Señora de Infantes, institución que hasta hoy se ocupa de la educación de los niños. Al frente de la instritución educativa se encuentra el propio Arzobispo, que ostenta la categoría de Rector, con un Vicerrector que se ocupa de la dirección diaría y un Maestro de Música. El actual es Ángel José Redondo. Hoy el régimen del colegio es abierto y, además de los escolanos, cualquier niño puede ser matriculado en él. Para descargar de trabajo a los chavales, hay dos escolanías de cincuenta niños cada una, que atienden los oficios en la Catedral y el programa de conciertos con arreglo a una distribución por semanas.

S. M. Felipe VI se hace una foto con los escolanos
del Monasterio de San Lorenzo del Escorial.
Con un prestigio sólido, la Escolanía del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial fue fundada por Felipe II en 1567. Actualmente mantiene un alto nivel, con importantes pruebas selectivas y cincuenta plazas. Sus integrantes tienen de 9 a 15 años y están internos en el Monasterio, aunque las clases ordinarias las reciben en el Colegio Alfonso XII de la localidad (recibiendo por ello beca). Su formación incluye piano, lenguaje musical e Historia de la Música. El director actual es el Padre José María Herranz.

La Escolanía de la Basílica del Valle de los Caídos fue fundada en 1958 y mantiene una sólida formación musical. La componen cincuenta niños de 9 a 14 años, internos en la Abadía Benedictina. Además de la formación académica y de la coral, han de estudiar uno o dos instrumentos y música de cámara. Es la
Escolanía de la Basílica del Valle de los Caídos.
única escolanía de España que canta gregoriano todos los días del curso académico, además de la polifonía habitual. La dirección de la formación está unida al cargo de Maestro de Capilla y en la actualidad la ostenta el Padre Pedro Alberto Sánchez. Es la agrupación española de este tipo que más giras ha realizado por el extranjero y un mayor número de discos ha grabado (más de treinta). En 2013 se fundó la agrupación Nova Schola, que acoge cantores de 15 a 17 años procedentes de la Escolanía y a cuyo frente se encuentra el Padre Juan Pablo Rubio. En tan breve trayectoria aún le falta ganarse el prestigio.

Vistos estos ejemplos es fácil deducir que no es nada fácil dirigir una escolanía y que requiere mucho trabajo por parte de quien toma las riendas y buenas capacidades por parte del escolano. El cine es otra película.

¿CÓMO SELECCIONARON A LOS CHICOS DEL CORO?

Los Pequeños Cantores de San Marcos.
Cuando se inició el proyecto, la productora anunció que buscaba una escolanía para la película. La mayoría de escolanías de Francia concurrieron a la prueba y la elegida fueron los Pequeños Cantores de San Marcos de Lyon, una escolanía fundada en 1986 por Nicolás Porte y que desde 1995 está adscrita a la Basílica de Nuestra Señora de Fourvière.

Se trata de una escolanía mixta (las anteriores son masculinas), compuesta por entre 75 y 80 niños de 10 a 15 años. Todos están escolarizados en el Colegio San Marcos de la Lyon.

Basílica de Nuestra Señora de Fourvière (Lyon).
Los niños que actúan en la película son todos actores, doblados en las canciones por la Escolanía, salvo el solista que interpreta el papel de Pierre Morange, que es Jean-Pierre Maunier. Poseedor de una voz sobresaliente, heredada de su padre (quien fue escolano de los Pequeños Cantores de San Rafael), pasó a la tesitura de tenor, si bien actualmente se encuentra más centrado en su carrera como actor. Antes de que le cambiara la voz, grabó el Concierto para voz del compositor Christian Saint-Preux (París, 1950), con la particularidad de que el propio compositor lo arregló para dos voces, cantándolo con la hija de éste, Clémence Saint-Preux, dos años mayor que nuestro cantante.

La película supuso la difusión internacional de los Cantores, los cuales se han convertido, por sus discos y sus giras regulares, en una de las escolanías más populares a nivel mundial. Su página web es www.lespetitschanteurs.com.



domingo, 9 de noviembre de 2014

Oda a la Alegría de la Sinfonía nº 9 "Coral" de Beethoven

Hoy se conmemoran los veinticinco años de la Caída del Muro de Berlín, uno de los grandes acontecimientos de todo el siglo XX. Los actos oficiales en la Puerta de Brandenburgo han tenido como plato fuerte a Daniel Barenboim con los conjuntos de la Staatsoper de Berlín dirigiendo la Sinfonía nº 9 de Beethoven. De esta obra revolucionaria podrían decirse muchas cosas, pero hoy nos centraremos exclusivamente en la Oda a la Alegría con texto de Friedrich Schiller, parte final de su cuarto movimiento.

Ruinas del Monasterio de Obyn (Soñador),
de Friedrich (1835). Museo del Hermitage
(San Petersburgo)
FICHA TÉCNICA

Obra: Sinfonía nº 9 en re menor "Coral", op. 125.
Autores: Ludwig van Beethoven (Bonn, 1716 - Viena, 1827). El texto es la Oda a la Alegría de Friedrich Schiller (Marbach am Neckar, Luisburgo, 1759 - Weimar, 1805).
Años de composición: 1818-1824.
Estreno: El 7 de mayo de 1824, por Michael Umlauf en el Teatro de la Corte Imperial de Viena.
Duración: La Sinfonía completa, unos 70 minutos. El cuarto movimiento, 25 minutos, aprox. La Oda a la Alegría, 20 minutos, aprox.
Discografía propuesta: Herbert von Karajan, Orquesta Filarmónica de Berlín, Asociación Coral de Viena, Janet Perry (soprano), Agnes Baltsa (mezzozoprano), Vinson Cole (tenor), José van Dam (barítono), 1988 (Deustche Grammophon).







UN BEETHOVEN CARACTERÍSTICAMENTE POLÉMICO


Reunión del Congreso de Viena.
A Beethoven tradicionalmente se asocian dos características: su sordera, que desde muy joven le fue acompañando hasta su total desarrollo, y su carácter revolucionario. Infatigable en discusiones e ideas, por su persona paso la admiración de Napoleón (a quien dedicó su Sinfonía nº 3 Heroica) y su odio cuando el francés se coronó  a sí mismo Emperador. Defensor de la libertad y del Estado liberal, criticó fuertemente al político y diplomático Klemens von Metternich, promotor del Congreso de Viena de 1815 que pretendía restablecer el orden europeo tras Napoleón con el regreso al absolutismo.

Romántico en pensamientos y acciones, instalado en Viena como lo que hoy llamaríamos un profesional liberal, amó y fue amado a lo largo de su vida por varias mujeres, a quienes su personalidad provocaba una influencia cautivadora. Sin embargo, no llegó a casarse con ninguna.

UN ENCARGO QUE SE DESBORDÓ

En 1817, Beethoven recibió un encargo de la Sociedad Filarmónica de Londres para componer una sinfonía. Ciertamente Beethoven era un compositor afamado, si bien su peculiar personalidad podía frenarle las simpatías de determinados sectores. Pero en este caso ocurrió lo contrario: poco antes había compuesto una obra de circunstancias políticas, La batalla de Vitoria o la victoria de Wellington, homenajeando al general inglés venciendo en la ciudad española al ejército francés en la Guerra de la Independencia.

Karl, el sobrino de Beethoven.
En ese momento, la vida de Beethoven se movía en un rutinario agridulce: su sordera estaba ya muy avanzada, no daba conciertos, evitaba los actos sociales, prefería ambientes distendidos de taberna con sus amistades más estrechas, y había mantenido una fuerte dispusta con su cuñada por la custodia de Karl, su sobrino de nueve años. No está muy claro por qué Beethoven, fallecido su hermano en 1815, se enzarzó en una batalla legal para arrebatar la custodia de su sobrino a la madre, si bien su hermano estableció en testamento una tutela conjunta. Tampoco sabemos del todo qué pasó en las vistas del juicio y cómo ganó el pleito. La película Amor inmortal (Bernard Rose, 1994), biografía novelada del compositor, un tanto libre en su aspecto histórico pero bastante bien documentada en lo musical, nos describe a un Beethoven que directamente califica a su cuñada como "zorra" y mujer que corrompe a Karl. La película lo justifica en una historia que no voy a narrar (se deja ver muy bien y no le voy a estropear a nadie el placer de verla), pero para los que la conozcáis, hoy no tiene base cierta. Lo que sí parece cierto es algo que se viene contando: que Beethoven dijo de ella que se podía comprar con veinte gulden, lo que resulta muy ilustrativo de su desprecio.

La idea de musicar la Oda a la Alegría de Schiller viene de tiempo atrás, y hoy los musicólogos consideran que en la forma definitiva de la Novena existen motivos previos, añadidos a este encargo que al final no terminó siendo tal. Ciertamente, Beethoven tenía en aquellos años problemas tanto de dinero como de cumplir sus promesas con los editores, con lo que cambiar el destino del encargo no debe extrañarnos.

Estatuta de Schiller en Viena.
SCHILLER Y LA ODA A LA ALEGRÍA

En la actualidad, Schiller está considerado, junto con Goethe, la cima del teatro alemán, complejo teatro en verso de los temas propios del Romanticismo empapados en la corriente del Sturm und Drung. Médico de profesión, se dedicó a la dramaturgia, de la que hoy es alabado pero entonces ignorado. La Oda fue escrita en el verano de 1785. Schiller había ido en abril a Leipzig a ver a su amigo Christian Gottfried Körner para que le ayudara con sus problemas económicos, y durante el verano, residirá en el cercano pueblo de Gohlis (hoy un barrio de la ciudad). También, gracias a Körner el mundo conoció rapidamente las obras de Schiller, pues entre 1812 y 1816 se encargó de publicarlas (y hoy disfrutamos de hechos de la Historia llevados a cimas de la dramaturgia como Don Carlos, Guillermo Tell o La Doncella de Orleans).

En el caso de la Oda, Schiller pudo verla publicada en 1783 en una primera versión. Una segunda versión fue publicada postumamente en 1808. Beethoven conoció la obra en 1793, contando con veintitrés años, y debió impresionarle profundamente, conservándola como proyecto durante más de veinticinco años.

Anton Schlinder
COMPONIENDO LA NOVENA

Hoy conocemos los detalles de la composición de la Novena gracias a Anton Schlinder, discípulo y fiel amigo del compositor. El problema principal era enlazar un iniciado cuarto movimiento de sinfonía con una distribución propia de oratorio. Las sinfonías son, por definición, piezas orquestales y Beethoven fue el primero en diluir ese aspecto para introducir solistas y coro a manera de oratorio. Ciertamente este proceder se ha repetido en otros compositores, pero para la época fue un revulsivo. Ejemplos posteriores los encontramos en Mendelssohn y su Sinfonía nº 2 Lobgesang (Himno de Alabanza), las dos sinfonías de Liszt (Dante y Fausto) o varias sinfonías de Mahler.

Una primera idea de cómo hacer el enlace fue introducir voz (no sabemos si el coro o un solista), cantando: ¡Déjenos cantar la oda del inmortal Schiller! Al final, la introducción se produce de una manera muy natural. El cuarto movimiento comienza con un torrente sonoro después del cual escuchamos reminiscencias de los tres movimientos anteriores. Se deja paso al tema por todos conocido, expuesto en la cuerda, que abruptamente choca con el torrente musical del inicio del movimiento, tras lo cual, entra el barítono. 

ESCUCHANDO LA ODA A LA ALEGRÍA

Vamos a escuchar la Novena desde el cataclismo musical con el que rompe la primera parte del cuarto movimiento para dar paso al barítono. Más abajo tenéis la traducción al castellano. A la izquierda se indica el tiempo en relación a la versión propuesta.

La versión escogida es la última que grabó Herbert von Karajan, con su orquesta titular, la Filarmónica de Berlín y la Asociación Coral de Viena. Karajan grabó las nueve sinfonías de Beethoven en estudio en cuatro ocasiones. Ésta corresponde al último ciclo. Probablemente en conjunto no sea la mejor, pues la grabada en 1977 resulta apabullante y la de 1963 forma parte de un ciclo de sinfonías histórico. En ambos casos, orquesta y coro son los mismos, cambiando los solistas. Otros directores han hecho maravillas con la Novena, desde el predecesor de Karajan en la Filarmónica de Berlín, Wilhelm Fürtwangler (fallecido en 1954, y por tanto en grabaciones muy antiguas), Otto Klemperer, Leonard Bernstein o los actuales Daniel Barenboim y Christian Thielemann. El recientemente fallecido Rafael Frühbeck de Burgos, que durante muchos años fue director de la Orquesta Nacional de España, realizó también interpretaciones de gran calidad y solía dirigir anualmente la obra con esta formación, aun después de haber dejado la titularidad de la agrupación.

¿Por qué he escogido ésta? Teniendo un nivel muy alto, en lo que más destaca es en los cuatro solistas, que para mí son los que mejor consiguen interpretar el maravilloso texto de Schiller, con una sensibilidad que emociona en la forma de decir las palabras. Un ejemplo lo encontramos al llegar a estos versos:


Freude trinken alle Wesen
An den Brüsten der Natur;
Alle Guten, alle Bösen
Folgen ihrer Rosenspur.








0:06

















0:53












1:18








1:38
















2:02










2:21















2:47

BARÍTONO

O Freunde, nicht diese Töne!
Sondern laßt uns angenehmere anstimmen,
und freudenvollere.
Freude!

CORO
Freude!

BARÍTONO

Freude!

CORO
Freude!

BARÍTONO

Freude, schöner Götterfunken
Tochter aus Elysium,
Wir betreten feuertrunken,
Himmlische, dein Heiligtum.
Deine Zauber binden wieder,
Was die Mode streng geteilt;
Alle Menschen werden Brüder,
Wo dein sanfter Flügel weilt.



CORO

Deine Zauber binden wieder,
Was die Mode streng geteilt;
Alle Menschen werden Brüder,
Wo dein sanfter Flügel weilt.



SOLISTAS

Wem der große Wurf gelungen,
Eines Freundes Freund zu sein;
Wer ein holdes Weib errungen,
Mische seinen Jubel ein!
Ja, wer auch nur eine Seele
Sein nennt auf dem Erdenrund!
Und wer's nie gekonnt, der stehle
Weinend sich aus diesem Bund!




CORO

Ja, wer auch nur eine Seele
Sein nennt auf dem Erdenrund!
Und wer's nie gekonnt, der stehle
Weinend sich aus diesem Bund!



SOLISTAS

Freude trinken alle Wesen
An den Brüsten der Natur;
Alle Guten, alle Bösen
Folgen ihrer Rosenspur.

Küße gab sie uns und Reben,
Einen Freund, geprüft im Tod;
Wollust ward dem Wurm gegeben,
Und der Cherub steht vor Gott.




CORO

Küße gab sie uns und Reben,
Einen Freund, geprüft im Tod;
Wollust ward dem Wurm gegeben,
Und der Cherub steht vor Gott


Und der Cherub steht vor Gott

¡Vor Gott!

¡Vor Gott!

¡Vor Gott!

BARÍTONO

¡Oh amigos, no en esos tonos!
entonemos otras más agradables
y llenas de alegría
¡Alegría!


CORO
¡Alegría!

BARÍTONO

¡Alegría!

CORO
¡Alegría!

BARÍTONO

Alegría, bella chispa divina,
Hija del Elíseo,
penetramos ardientes de embriaguez,
¡Oh celeste! en tu santuario
tus encantos atan los lazos
que la rígida moda rompiera;
Y todos los hombres serán hermanos,
bajo tus alas bienhechoras.

CORO

Tus encantos atan los lazos
que la rígida moda rompiera;
Y todos los hombres serán hermanos,
bajo tus alas bienhechoras.


SOLISTAS

Quién logro el golpe de suerte
De ser el amigo de un amigo;
Quién ha conquistado una noble mujer
¡Que una su júbilo al nuestro!
¡Sí, que venga aquel que en la tierra
pueda llamar suya siquiera un alma!
Y quien jamás lo ha podido,
¡Que se aparte llorando de nuestro grupo!



CORO

¡Sí, que venga aquel que en la tierra
pueda llamar suya siquiera un alma!
Y quien jamás lo ha podido,
¡Que se aparte llorando de nuestro grupo!


SOLISTAS

Se derrama la Alegría para todos los seres
por todos los senos de la Naturaleza;
Todos los buenos, todos los malos,
Siguen su camino de rosas.
Ella nos dio los besos y la vid,
Y un amigo, probado hasta en la muerte;
Al gusanillo fue dada la voluptuosidad,
Y el querubín está ante Dios.

CORO

Ella nos dio los besos y la vid,
Y un amigo, probado hasta en la muerte;
Al gusanillo fue dada la voluptuosidad,
Y el querubín está ante Dios.

Y el querubín está ante Dios.

¡Ante Dios!

¡Ante Dios!

¡Ante Dios!



4:10









 4:45



6:47
TENOR

Froh, wie seine Sonnen fliegen
Durch des Himmels prächt'gen Plan,
Laufet, Brüder, eure Bahn,
Freudig, wie ein Held zum Siegen.


TENOR Y CORO

(repiten estrofa alternando)

CORO

Freude, schöner Götterfunken
Tochter aus Elysium,
Wir betreten feuertrunken,
Himmlische, dein Heiligtum.
Deine Zauber binden wieder,
Was die Mode streng geteilt;
Alle Menschen werden Brüder,
Wo dein sanfter Flügel weilt.

Deine Zauber binden wieder,
Was die Mode streng geteilt;
Alle Menschen werden Brüder,
Wo dein sanfter Flügel weilt.

TENOR

Alegres, como vuelan Sus soles
A través de la espléndida bóveda celeste,
Corred, hermanos, seguid vuestra ruta,
Alegres, como el héroe hacia la victoria.

TENOR Y CORO

(repiten estrofa alternando)

CORO

Alegría, bella chispa divina,
Hija del Elíseo,
penetramos ardientes de embriaguez,
¡Oh celeste! en tu santuario
Tus encantos atan los lazos
que la rígida moda rompiera;
Y Todos los hombres serán hermanos,
bajo tus alas bienhechoras.

Tus encantos atan los lazos
que la rígida moda rompiera;
Y Todos los hombres serán hermanos,
bajo tus alas bienhechoras.




7:39

CORO

Seid umschlungen, Millionen!
Diesen Kuß der ganzen Welt!
Brüder, über'm Sternenzelt
Muss ein lieber Vater wohnen.
Ihr stürzt nieder, Millionen?
Ahnest du den Schöpfer, Welt?
Such' ihn über'm Sternenzelt!
Über Sternen muss er wohnen.




(se va repitiendo y se expone en las distintas voces del coro)


CORO

¡Abrazaos, Millones de seres!.
¡Este beso para el Mundo entero!
Hermanos, sobre la bóveda estrellada
Habita un Padre Amante.
¿Os prosternaís, Millones de seres?
Mundo, ¿presientes al Creador?
¡Búscalo por encima de las Estrellas!
¡Allí debe estar su Morada!

(se va repitiendo y se expone en las distintas voces del coro)




14:00




SOLISTAS

Freude, schöner Götterfunken,
Tochter aus Elysium,
Freude, schöner Götterfunken!

CORO

(va repitiendo los versos anteriores)


SOLISTAS

¡Alegría, bella chispa divina,
hija del Elíseo!
¡Alegría, bella chispa divina!

CORO

(va repitiendo los versos anteriores)



16:41

CORO

Freude, schöner Götterfunken!

(se va repitiendo
entre las voces del coro)


CORO

¡Alegría, bella chispa divina!

(se va repitiendo
entre las voces del coro)


ANÉCDOTAS

Una obra tan famosa tiene una gran cantidad de anécdotas, así que repasaremos las más interesantes. Como punto de partida, decir que el mensaje intrínsecamente bueno de la Oda de Schiller ha sido utilizado tanto por el bien como por el mal.

UN MANUSCRITO MUY VIAJERO

A la muerte de Beethoven, su discípulo Anton Schlinder se quedó con el manuscrito de la Novena. En 1846 algunas partes pasaron a la Biblioteca Real de Berlín. En 1901 se consiguió reunir el manuscrito completo, pues algunas partes estaban en posesión de la editorial Artaria. En 1941, avanzando la II Guerra Mundial, se consideró oportuno dividirla en tres partes para ocultarla en tres sitios diferentes. Terminada la Guerra se produce una disputa sobre a quién le corresponde el manuscrito, hasta que en 1967 se soluciona la cuestión a favor de la Fundación de Patrimonio Prusiano, en Berlín Occidental. Tras la reunificación alemana, el manuscrito vuelve a separarse: su práctica totalidad se encuentra en la Biblioteca Nacional de Berlín, menos dos páginas del segundo movimiento, que se encuentran en la casa natal de Beethoven, en Bonn, y tres páginas del final, en la Biblioteca Nacional de París.

Con la caída del muro de Berlín quizás la Novena, salvando las distancias, vino a sufrir algo semejante al propio muro: el segundo fragmento más grande se encuentra expuesto en una urna de grandes dimensiones en Fátima, conmemorando el cumplimiento del Segundo Misterio, anunciando tiempo atrás en la villa portuguesa por la Virgen: la caída del comunismo y la conversión de Rusia al cristianismo.

OTROS MANUSCRITOS MUY VALIOSOS PERO NO DE BEETHOVEN

Inicio del cuarto movimiento
en el manuscrito subastado.
En 2003, la casa de subastas Sothebys (Londres), subastó en un alto precio un "manuscrito de la Novena". Se trataba de un manuscrito debido a un copista y no al propio Beethoven, pero con notas añadidas que, se decía, eran obra del compositor.

LA NOVENA EN TIEMPOS DEL NAZISMO 

Dentro de la propaganda nazi se incluyó la exaltación a Wagner, Bruckner y Beethoven. Hitler conmemoró la celebración de su cumpleaños en varias ocasiones con un concierto que incluyera la Novena. Esta labor le correspondía a la Filarmónica de Berlín con su director titular, Wilhelm Fürtwangler. El músico compareció en los Juicios de Nuremberg para declarar sobre su supuesta colaboración con el régimen nazi. Salió absuelto. Popularmente se dice que le salvaron unas imágenes en las que se ve limpiarse las manos después de haber saludado a Hitler. 

Hitler saluda a Fürtwangler al final de un
concierto celebrado en 1939.
La cuestión es más compleja: se consideró que el director, dado su prestigio, fue mimado por el nazismo para tenerle como imagen cultural del régimen. Ciertamente nunca acudió a actos del partido nazi ni nunca hizo el saludo fascista. Durante el exterminio, ayudó a huir a músicos judíos valiéndose de su libertad de movimiento, y en los últimos meses de la contienda hubo de huir a Suiza, pues un chivatazo le puso sobre aviso de que su nombre estaba en la lista de posibles integrantes de la conspiración que había intentado matar a Hitler meses atrás.

No obstante, no recuperó su puesto de Director de la Filarmónica de Berlín hasta 1951. En esos años le sustituyó un muy joven Sergiu Celibidache, un peculiar director del que hablaremos en alguna ocasión.



UNA NOVENA PARA LA REAPERTURA DEL FESTIVAL DE BAYREUTH

La polémica foto que comprometió a los nietos de
Wagner en el apoyo al nazismo.
El Festival de Bayreuth, inaugurado en 1876 para interpretar exclusivamente las obras de Wagner y que hasta hoy está a cargo de un miembro de la familia, también fue investigado en los Juicios de Nuremberg, junto con la familia Wagner, al haber sido importante centro de exaltación al nazismo. Resultaron absueltos, y los jóvenes nietos del compositor, Wieland y Wolfgang, tuvieron autorización para reabrir el Festival. En este caso, Hitler les había confiado un campo de trabajo en la propia ciudad de Bayreuth e integrantes del campo declararon que los hermanos trataron con dignidad a los que allí fueron destinados, sin trabajos forzados, torturas ni tratos inhumanos.

La reapertura tuvo lugar el 29 de julio de 1951, y Furtwangler dirigió la Novena con la Orquesta y Coro del Festival (formado, como es tradición, por los mejores miembros de las principales agrupaciones de Alemania). La obra había sido escogida por Wagner para inaugurar el Festival en 1876.

Este concierto de 29 de julio de 1951 fue la primera grabación que una casa discográfica realizó en directo para comercializar en disco (fue EMI) y hoy esta interpretación está considerada una joya artística.

Como signo de reconciliación entre la música de Wagner y el pueblo judío, en 1953 los nietos invitaron al compositor judío Paul Hindemith, perseguido durante el nazismo, a dirigir la obra como inauguración de la temporada. Sin embargo, en Israel sigue estando prohibido interpretar a Wagner.

Cincuenta años después de la reapertura, en 2001, Christian Thielemann, director de la Deustche Oper de Berlín, fue el encargado de conmemorar el aniversario.

LA NOVENA EN EL CINE

Dos ejemplos, uno muy habitual y otro no tanto. El primero es La naraja mecánica (Stanley Kubrick, 1972), en la que el protagonista, un delincuente, es sometido a un novedoso tratamiento que le hará aborrecer todo lo malo. El tratamiento consiste en ponerle imágenes de violencia mientras suena la Novena de Beethoven y se le suministra una sustancia que le provocará náuseas y dolores. Cuando el protagonista vuelve a escuchar la Novena, vuelve a sentir esa misma desagrable sensación.

La segunda es menos conocida. En Mr. Jones (Mike Figgis, 1993), Richard Gere interpreta a un hombre muy inteligente pero que sufre un trastorno bipolar. Cuando está en tratamiento, se le ocurre ir a un concierto de la Novena, y el resultado es bastante gracioso:


CELEBRANDO LA CAÍDA DEL MURO DE BERLÍN

Portada del disco de la grabación de esa Novena.
El día de Navidad de 1989 tuvo lugar la celebración de la caída del muro de Berlín con una Novena interpretada con músicos procedentes de diversas agrupaciones del mundo. El evento fue retransmitido en directo con pantalles en la plaza de la Gedaechtniskirche.

LA NOVENA PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

El 12 de enero de 2003, la Novena ingresó en la lista de Patrimonio de la Humanidad. Se trata de la segunda obra musical, después de La Pasión según San Mateo de Bach. El Anillo del Nibelungo de Wagner obtuvo, en cambio, el rechazo. A pesar de ser la obra musical más larga de la Historia, el tratarse de mitología germana y faltarle, por tanto, el carácter de la trascendencia, le hizo caer frente a las dos anteriores.