domingo, 9 de noviembre de 2014

Oda a la Alegría de la Sinfonía nº 9 "Coral" de Beethoven

Hoy se conmemoran los veinticinco años de la Caída del Muro de Berlín, uno de los grandes acontecimientos de todo el siglo XX. Los actos oficiales en la Puerta de Brandenburgo han tenido como plato fuerte a Daniel Barenboim con los conjuntos de la Staatsoper de Berlín dirigiendo la Sinfonía nº 9 de Beethoven. De esta obra revolucionaria podrían decirse muchas cosas, pero hoy nos centraremos exclusivamente en la Oda a la Alegría con texto de Friedrich Schiller, parte final de su cuarto movimiento.

Ruinas del Monasterio de Obyn (Soñador),
de Friedrich (1835). Museo del Hermitage
(San Petersburgo)
FICHA TÉCNICA

Obra: Sinfonía nº 9 en re menor "Coral", op. 125.
Autores: Ludwig van Beethoven (Bonn, 1716 - Viena, 1827). El texto es la Oda a la Alegría de Friedrich Schiller (Marbach am Neckar, Luisburgo, 1759 - Weimar, 1805).
Años de composición: 1818-1824.
Estreno: El 7 de mayo de 1824, por Michael Umlauf en el Teatro de la Corte Imperial de Viena.
Duración: La Sinfonía completa, unos 70 minutos. El cuarto movimiento, 25 minutos, aprox. La Oda a la Alegría, 20 minutos, aprox.
Discografía propuesta: Herbert von Karajan, Orquesta Filarmónica de Berlín, Asociación Coral de Viena, Janet Perry (soprano), Agnes Baltsa (mezzozoprano), Vinson Cole (tenor), José van Dam (barítono), 1988 (Deustche Grammophon).







UN BEETHOVEN CARACTERÍSTICAMENTE POLÉMICO


Reunión del Congreso de Viena.
A Beethoven tradicionalmente se asocian dos características: su sordera, que desde muy joven le fue acompañando hasta su total desarrollo, y su carácter revolucionario. Infatigable en discusiones e ideas, por su persona paso la admiración de Napoleón (a quien dedicó su Sinfonía nº 3 Heroica) y su odio cuando el francés se coronó  a sí mismo Emperador. Defensor de la libertad y del Estado liberal, criticó fuertemente al político y diplomático Klemens von Metternich, promotor del Congreso de Viena de 1815 que pretendía restablecer el orden europeo tras Napoleón con el regreso al absolutismo.

Romántico en pensamientos y acciones, instalado en Viena como lo que hoy llamaríamos un profesional liberal, amó y fue amado a lo largo de su vida por varias mujeres, a quienes su personalidad provocaba una influencia cautivadora. Sin embargo, no llegó a casarse con ninguna.

UN ENCARGO QUE SE DESBORDÓ

En 1817, Beethoven recibió un encargo de la Sociedad Filarmónica de Londres para componer una sinfonía. Ciertamente Beethoven era un compositor afamado, si bien su peculiar personalidad podía frenarle las simpatías de determinados sectores. Pero en este caso ocurrió lo contrario: poco antes había compuesto una obra de circunstancias políticas, La batalla de Vitoria o la victoria de Wellington, homenajeando al general inglés venciendo en la ciudad española al ejército francés en la Guerra de la Independencia.

Karl, el sobrino de Beethoven.
En ese momento, la vida de Beethoven se movía en un rutinario agridulce: su sordera estaba ya muy avanzada, no daba conciertos, evitaba los actos sociales, prefería ambientes distendidos de taberna con sus amistades más estrechas, y había mantenido una fuerte dispusta con su cuñada por la custodia de Karl, su sobrino de nueve años. No está muy claro por qué Beethoven, fallecido su hermano en 1815, se enzarzó en una batalla legal para arrebatar la custodia de su sobrino a la madre, si bien su hermano estableció en testamento una tutela conjunta. Tampoco sabemos del todo qué pasó en las vistas del juicio y cómo ganó el pleito. La película Amor inmortal (Bernard Rose, 1994), biografía novelada del compositor, un tanto libre en su aspecto histórico pero bastante bien documentada en lo musical, nos describe a un Beethoven que directamente califica a su cuñada como "zorra" y mujer que corrompe a Karl. La película lo justifica en una historia que no voy a narrar (se deja ver muy bien y no le voy a estropear a nadie el placer de verla), pero para los que la conozcáis, hoy no tiene base cierta. Lo que sí parece cierto es algo que se viene contando: que Beethoven dijo de ella que se podía comprar con veinte gulden, lo que resulta muy ilustrativo de su desprecio.

La idea de musicar la Oda a la Alegría de Schiller viene de tiempo atrás, y hoy los musicólogos consideran que en la forma definitiva de la Novena existen motivos previos, añadidos a este encargo que al final no terminó siendo tal. Ciertamente, Beethoven tenía en aquellos años problemas tanto de dinero como de cumplir sus promesas con los editores, con lo que cambiar el destino del encargo no debe extrañarnos.

Estatuta de Schiller en Viena.
SCHILLER Y LA ODA A LA ALEGRÍA

En la actualidad, Schiller está considerado, junto con Goethe, la cima del teatro alemán, complejo teatro en verso de los temas propios del Romanticismo empapados en la corriente del Sturm und Drung. Médico de profesión, se dedicó a la dramaturgia, de la que hoy es alabado pero entonces ignorado. La Oda fue escrita en el verano de 1785. Schiller había ido en abril a Leipzig a ver a su amigo Christian Gottfried Körner para que le ayudara con sus problemas económicos, y durante el verano, residirá en el cercano pueblo de Gohlis (hoy un barrio de la ciudad). También, gracias a Körner el mundo conoció rapidamente las obras de Schiller, pues entre 1812 y 1816 se encargó de publicarlas (y hoy disfrutamos de hechos de la Historia llevados a cimas de la dramaturgia como Don Carlos, Guillermo Tell o La Doncella de Orleans).

En el caso de la Oda, Schiller pudo verla publicada en 1783 en una primera versión. Una segunda versión fue publicada postumamente en 1808. Beethoven conoció la obra en 1793, contando con veintitrés años, y debió impresionarle profundamente, conservándola como proyecto durante más de veinticinco años.

Anton Schlinder
COMPONIENDO LA NOVENA

Hoy conocemos los detalles de la composición de la Novena gracias a Anton Schlinder, discípulo y fiel amigo del compositor. El problema principal era enlazar un iniciado cuarto movimiento de sinfonía con una distribución propia de oratorio. Las sinfonías son, por definición, piezas orquestales y Beethoven fue el primero en diluir ese aspecto para introducir solistas y coro a manera de oratorio. Ciertamente este proceder se ha repetido en otros compositores, pero para la época fue un revulsivo. Ejemplos posteriores los encontramos en Mendelssohn y su Sinfonía nº 2 Lobgesang (Himno de Alabanza), las dos sinfonías de Liszt (Dante y Fausto) o varias sinfonías de Mahler.

Una primera idea de cómo hacer el enlace fue introducir voz (no sabemos si el coro o un solista), cantando: ¡Déjenos cantar la oda del inmortal Schiller! Al final, la introducción se produce de una manera muy natural. El cuarto movimiento comienza con un torrente sonoro después del cual escuchamos reminiscencias de los tres movimientos anteriores. Se deja paso al tema por todos conocido, expuesto en la cuerda, que abruptamente choca con el torrente musical del inicio del movimiento, tras lo cual, entra el barítono. 

ESCUCHANDO LA ODA A LA ALEGRÍA

Vamos a escuchar la Novena desde el cataclismo musical con el que rompe la primera parte del cuarto movimiento para dar paso al barítono. Más abajo tenéis la traducción al castellano. A la izquierda se indica el tiempo en relación a la versión propuesta.

La versión escogida es la última que grabó Herbert von Karajan, con su orquesta titular, la Filarmónica de Berlín y la Asociación Coral de Viena. Karajan grabó las nueve sinfonías de Beethoven en estudio en cuatro ocasiones. Ésta corresponde al último ciclo. Probablemente en conjunto no sea la mejor, pues la grabada en 1977 resulta apabullante y la de 1963 forma parte de un ciclo de sinfonías histórico. En ambos casos, orquesta y coro son los mismos, cambiando los solistas. Otros directores han hecho maravillas con la Novena, desde el predecesor de Karajan en la Filarmónica de Berlín, Wilhelm Fürtwangler (fallecido en 1954, y por tanto en grabaciones muy antiguas), Otto Klemperer, Leonard Bernstein o los actuales Daniel Barenboim y Christian Thielemann. El recientemente fallecido Rafael Frühbeck de Burgos, que durante muchos años fue director de la Orquesta Nacional de España, realizó también interpretaciones de gran calidad y solía dirigir anualmente la obra con esta formación, aun después de haber dejado la titularidad de la agrupación.

¿Por qué he escogido ésta? Teniendo un nivel muy alto, en lo que más destaca es en los cuatro solistas, que para mí son los que mejor consiguen interpretar el maravilloso texto de Schiller, con una sensibilidad que emociona en la forma de decir las palabras. Un ejemplo lo encontramos al llegar a estos versos:


Freude trinken alle Wesen
An den Brüsten der Natur;
Alle Guten, alle Bösen
Folgen ihrer Rosenspur.








0:06

















0:53












1:18








1:38
















2:02










2:21















2:47

BARÍTONO

O Freunde, nicht diese Töne!
Sondern laßt uns angenehmere anstimmen,
und freudenvollere.
Freude!

CORO
Freude!

BARÍTONO

Freude!

CORO
Freude!

BARÍTONO

Freude, schöner Götterfunken
Tochter aus Elysium,
Wir betreten feuertrunken,
Himmlische, dein Heiligtum.
Deine Zauber binden wieder,
Was die Mode streng geteilt;
Alle Menschen werden Brüder,
Wo dein sanfter Flügel weilt.



CORO

Deine Zauber binden wieder,
Was die Mode streng geteilt;
Alle Menschen werden Brüder,
Wo dein sanfter Flügel weilt.



SOLISTAS

Wem der große Wurf gelungen,
Eines Freundes Freund zu sein;
Wer ein holdes Weib errungen,
Mische seinen Jubel ein!
Ja, wer auch nur eine Seele
Sein nennt auf dem Erdenrund!
Und wer's nie gekonnt, der stehle
Weinend sich aus diesem Bund!




CORO

Ja, wer auch nur eine Seele
Sein nennt auf dem Erdenrund!
Und wer's nie gekonnt, der stehle
Weinend sich aus diesem Bund!



SOLISTAS

Freude trinken alle Wesen
An den Brüsten der Natur;
Alle Guten, alle Bösen
Folgen ihrer Rosenspur.

Küße gab sie uns und Reben,
Einen Freund, geprüft im Tod;
Wollust ward dem Wurm gegeben,
Und der Cherub steht vor Gott.




CORO

Küße gab sie uns und Reben,
Einen Freund, geprüft im Tod;
Wollust ward dem Wurm gegeben,
Und der Cherub steht vor Gott


Und der Cherub steht vor Gott

¡Vor Gott!

¡Vor Gott!

¡Vor Gott!

BARÍTONO

¡Oh amigos, no en esos tonos!
entonemos otras más agradables
y llenas de alegría
¡Alegría!


CORO
¡Alegría!

BARÍTONO

¡Alegría!

CORO
¡Alegría!

BARÍTONO

Alegría, bella chispa divina,
Hija del Elíseo,
penetramos ardientes de embriaguez,
¡Oh celeste! en tu santuario
tus encantos atan los lazos
que la rígida moda rompiera;
Y todos los hombres serán hermanos,
bajo tus alas bienhechoras.

CORO

Tus encantos atan los lazos
que la rígida moda rompiera;
Y todos los hombres serán hermanos,
bajo tus alas bienhechoras.


SOLISTAS

Quién logro el golpe de suerte
De ser el amigo de un amigo;
Quién ha conquistado una noble mujer
¡Que una su júbilo al nuestro!
¡Sí, que venga aquel que en la tierra
pueda llamar suya siquiera un alma!
Y quien jamás lo ha podido,
¡Que se aparte llorando de nuestro grupo!



CORO

¡Sí, que venga aquel que en la tierra
pueda llamar suya siquiera un alma!
Y quien jamás lo ha podido,
¡Que se aparte llorando de nuestro grupo!


SOLISTAS

Se derrama la Alegría para todos los seres
por todos los senos de la Naturaleza;
Todos los buenos, todos los malos,
Siguen su camino de rosas.
Ella nos dio los besos y la vid,
Y un amigo, probado hasta en la muerte;
Al gusanillo fue dada la voluptuosidad,
Y el querubín está ante Dios.

CORO

Ella nos dio los besos y la vid,
Y un amigo, probado hasta en la muerte;
Al gusanillo fue dada la voluptuosidad,
Y el querubín está ante Dios.

Y el querubín está ante Dios.

¡Ante Dios!

¡Ante Dios!

¡Ante Dios!



4:10









 4:45



6:47
TENOR

Froh, wie seine Sonnen fliegen
Durch des Himmels prächt'gen Plan,
Laufet, Brüder, eure Bahn,
Freudig, wie ein Held zum Siegen.


TENOR Y CORO

(repiten estrofa alternando)

CORO

Freude, schöner Götterfunken
Tochter aus Elysium,
Wir betreten feuertrunken,
Himmlische, dein Heiligtum.
Deine Zauber binden wieder,
Was die Mode streng geteilt;
Alle Menschen werden Brüder,
Wo dein sanfter Flügel weilt.

Deine Zauber binden wieder,
Was die Mode streng geteilt;
Alle Menschen werden Brüder,
Wo dein sanfter Flügel weilt.

TENOR

Alegres, como vuelan Sus soles
A través de la espléndida bóveda celeste,
Corred, hermanos, seguid vuestra ruta,
Alegres, como el héroe hacia la victoria.

TENOR Y CORO

(repiten estrofa alternando)

CORO

Alegría, bella chispa divina,
Hija del Elíseo,
penetramos ardientes de embriaguez,
¡Oh celeste! en tu santuario
Tus encantos atan los lazos
que la rígida moda rompiera;
Y Todos los hombres serán hermanos,
bajo tus alas bienhechoras.

Tus encantos atan los lazos
que la rígida moda rompiera;
Y Todos los hombres serán hermanos,
bajo tus alas bienhechoras.




7:39

CORO

Seid umschlungen, Millionen!
Diesen Kuß der ganzen Welt!
Brüder, über'm Sternenzelt
Muss ein lieber Vater wohnen.
Ihr stürzt nieder, Millionen?
Ahnest du den Schöpfer, Welt?
Such' ihn über'm Sternenzelt!
Über Sternen muss er wohnen.




(se va repitiendo y se expone en las distintas voces del coro)


CORO

¡Abrazaos, Millones de seres!.
¡Este beso para el Mundo entero!
Hermanos, sobre la bóveda estrellada
Habita un Padre Amante.
¿Os prosternaís, Millones de seres?
Mundo, ¿presientes al Creador?
¡Búscalo por encima de las Estrellas!
¡Allí debe estar su Morada!

(se va repitiendo y se expone en las distintas voces del coro)




14:00




SOLISTAS

Freude, schöner Götterfunken,
Tochter aus Elysium,
Freude, schöner Götterfunken!

CORO

(va repitiendo los versos anteriores)


SOLISTAS

¡Alegría, bella chispa divina,
hija del Elíseo!
¡Alegría, bella chispa divina!

CORO

(va repitiendo los versos anteriores)



16:41

CORO

Freude, schöner Götterfunken!

(se va repitiendo
entre las voces del coro)


CORO

¡Alegría, bella chispa divina!

(se va repitiendo
entre las voces del coro)


ANÉCDOTAS

Una obra tan famosa tiene una gran cantidad de anécdotas, así que repasaremos las más interesantes. Como punto de partida, decir que el mensaje intrínsecamente bueno de la Oda de Schiller ha sido utilizado tanto por el bien como por el mal.

UN MANUSCRITO MUY VIAJERO

A la muerte de Beethoven, su discípulo Anton Schlinder se quedó con el manuscrito de la Novena. En 1846 algunas partes pasaron a la Biblioteca Real de Berlín. En 1901 se consiguió reunir el manuscrito completo, pues algunas partes estaban en posesión de la editorial Artaria. En 1941, avanzando la II Guerra Mundial, se consideró oportuno dividirla en tres partes para ocultarla en tres sitios diferentes. Terminada la Guerra se produce una disputa sobre a quién le corresponde el manuscrito, hasta que en 1967 se soluciona la cuestión a favor de la Fundación de Patrimonio Prusiano, en Berlín Occidental. Tras la reunificación alemana, el manuscrito vuelve a separarse: su práctica totalidad se encuentra en la Biblioteca Nacional de Berlín, menos dos páginas del segundo movimiento, que se encuentran en la casa natal de Beethoven, en Bonn, y tres páginas del final, en la Biblioteca Nacional de París.

Con la caída del muro de Berlín quizás la Novena, salvando las distancias, vino a sufrir algo semejante al propio muro: el segundo fragmento más grande se encuentra expuesto en una urna de grandes dimensiones en Fátima, conmemorando el cumplimiento del Segundo Misterio, anunciando tiempo atrás en la villa portuguesa por la Virgen: la caída del comunismo y la conversión de Rusia al cristianismo.

OTROS MANUSCRITOS MUY VALIOSOS PERO NO DE BEETHOVEN

Inicio del cuarto movimiento
en el manuscrito subastado.
En 2003, la casa de subastas Sothebys (Londres), subastó en un alto precio un "manuscrito de la Novena". Se trataba de un manuscrito debido a un copista y no al propio Beethoven, pero con notas añadidas que, se decía, eran obra del compositor.

LA NOVENA EN TIEMPOS DEL NAZISMO 

Dentro de la propaganda nazi se incluyó la exaltación a Wagner, Bruckner y Beethoven. Hitler conmemoró la celebración de su cumpleaños en varias ocasiones con un concierto que incluyera la Novena. Esta labor le correspondía a la Filarmónica de Berlín con su director titular, Wilhelm Fürtwangler. El músico compareció en los Juicios de Nuremberg para declarar sobre su supuesta colaboración con el régimen nazi. Salió absuelto. Popularmente se dice que le salvaron unas imágenes en las que se ve limpiarse las manos después de haber saludado a Hitler. 

Hitler saluda a Fürtwangler al final de un
concierto celebrado en 1939.
La cuestión es más compleja: se consideró que el director, dado su prestigio, fue mimado por el nazismo para tenerle como imagen cultural del régimen. Ciertamente nunca acudió a actos del partido nazi ni nunca hizo el saludo fascista. Durante el exterminio, ayudó a huir a músicos judíos valiéndose de su libertad de movimiento, y en los últimos meses de la contienda hubo de huir a Suiza, pues un chivatazo le puso sobre aviso de que su nombre estaba en la lista de posibles integrantes de la conspiración que había intentado matar a Hitler meses atrás.

No obstante, no recuperó su puesto de Director de la Filarmónica de Berlín hasta 1951. En esos años le sustituyó un muy joven Sergiu Celibidache, un peculiar director del que hablaremos en alguna ocasión.



UNA NOVENA PARA LA REAPERTURA DEL FESTIVAL DE BAYREUTH

La polémica foto que comprometió a los nietos de
Wagner en el apoyo al nazismo.
El Festival de Bayreuth, inaugurado en 1876 para interpretar exclusivamente las obras de Wagner y que hasta hoy está a cargo de un miembro de la familia, también fue investigado en los Juicios de Nuremberg, junto con la familia Wagner, al haber sido importante centro de exaltación al nazismo. Resultaron absueltos, y los jóvenes nietos del compositor, Wieland y Wolfgang, tuvieron autorización para reabrir el Festival. En este caso, Hitler les había confiado un campo de trabajo en la propia ciudad de Bayreuth e integrantes del campo declararon que los hermanos trataron con dignidad a los que allí fueron destinados, sin trabajos forzados, torturas ni tratos inhumanos.

La reapertura tuvo lugar el 29 de julio de 1951, y Furtwangler dirigió la Novena con la Orquesta y Coro del Festival (formado, como es tradición, por los mejores miembros de las principales agrupaciones de Alemania). La obra había sido escogida por Wagner para inaugurar el Festival en 1876.

Este concierto de 29 de julio de 1951 fue la primera grabación que una casa discográfica realizó en directo para comercializar en disco (fue EMI) y hoy esta interpretación está considerada una joya artística.

Como signo de reconciliación entre la música de Wagner y el pueblo judío, en 1953 los nietos invitaron al compositor judío Paul Hindemith, perseguido durante el nazismo, a dirigir la obra como inauguración de la temporada. Sin embargo, en Israel sigue estando prohibido interpretar a Wagner.

Cincuenta años después de la reapertura, en 2001, Christian Thielemann, director de la Deustche Oper de Berlín, fue el encargado de conmemorar el aniversario.

LA NOVENA EN EL CINE

Dos ejemplos, uno muy habitual y otro no tanto. El primero es La naraja mecánica (Stanley Kubrick, 1972), en la que el protagonista, un delincuente, es sometido a un novedoso tratamiento que le hará aborrecer todo lo malo. El tratamiento consiste en ponerle imágenes de violencia mientras suena la Novena de Beethoven y se le suministra una sustancia que le provocará náuseas y dolores. Cuando el protagonista vuelve a escuchar la Novena, vuelve a sentir esa misma desagrable sensación.

La segunda es menos conocida. En Mr. Jones (Mike Figgis, 1993), Richard Gere interpreta a un hombre muy inteligente pero que sufre un trastorno bipolar. Cuando está en tratamiento, se le ocurre ir a un concierto de la Novena, y el resultado es bastante gracioso:


CELEBRANDO LA CAÍDA DEL MURO DE BERLÍN

Portada del disco de la grabación de esa Novena.
El día de Navidad de 1989 tuvo lugar la celebración de la caída del muro de Berlín con una Novena interpretada con músicos procedentes de diversas agrupaciones del mundo. El evento fue retransmitido en directo con pantalles en la plaza de la Gedaechtniskirche.

LA NOVENA PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

El 12 de enero de 2003, la Novena ingresó en la lista de Patrimonio de la Humanidad. Se trata de la segunda obra musical, después de La Pasión según San Mateo de Bach. El Anillo del Nibelungo de Wagner obtuvo, en cambio, el rechazo. A pesar de ser la obra musical más larga de la Historia, el tratarse de mitología germana y faltarle, por tanto, el carácter de la trascendencia, le hizo caer frente a las dos anteriores.



1 comentario:

  1. El día que hice paso de grado, por la noche, fui con mi padre al Calderón a escucharla. Los pelos como escarpias.
    La noche culminó perfecta con un baño a la luz de las estrellas, en la piscina de mi parcela, emulando a Beethoven en "Inmortal Beloved" bajo la misma sinfonía.

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